la mujer y el cáncer

La mujer y el cáncer: prevención y pruebas de detección

El cáncer es un grupo de enfermedades que pueden desencadenarse en diferentes lugares del cuerpo. Nuestros genes, nuestro estilo de vida y el entorno que nos rodea pueden aumentar o disminuir nuestro riesgo de padecer cáncer. Y es que, según un artículo publicado por la Asociación Española Contra el Cáncer, anualmente más de 119.000 mujeres sufren cáncer en España. La enfermedad no solo trae consigo consecuencias físicas, sino también emocionales. Por ello, conocer cuáles son los tipos de cáncer más frecuentes en la mujer es necesario para estar bien informado y tomar conciencia acerca de la importancia que tienen tanto la prevención como el autocuidado. En este artículo os hablamos de la mujer y el cáncer: prevención y pruebas de detección.

Los 5 tipos de cáncer más frecuentes en la mujer

Algunos de los tipos de cáncer que afectan a las mujeres con más frecuencia son: el cáncer de mama, el cáncer de piel, el cáncer de colon, el cáncer ginecológico (ovario y cuello uterino) y el cáncer de pulmón. Informarse sobre estos tipos de cáncer y lo que puedes hacer para ayudar a prevenirlos o detectarlos en sus etapas iniciales puede ayudar a salvar su vida.

Cáncer de mama

Sin lugar a dudas, es el cáncer más común entre las mujeres. No obstante, también cabe señalar que es el que mayor índice de supervivencia tiene. Este cáncer puede aparecer a cualquier edad, pero es más común que ocurra a medida que se envejece. Pero, ¿Cómo puedo saber si padezco este cáncer? Aquí te dejamos una serie de signos y síntomas que debes tener en cuenta:

  • Dolor de pecho al palpar
  • Cambio de tamaño en alguno de los pechos
  • Uno de los pezones parece algo más hundido
  • Presencia de un nódulo en el pecho, el pezón o la axila
  • Irregularidades en la piel: cambio de color, úlceras, piel de naranja…
  • Menor movilidad en uno de los pechos al levantar los brazos

Debido a ciertos factores, algunas mujeres pudiesen tener una probabilidad mayor de desarrollar cáncer de seno en comparación con otras mujeres. Pero toda mujer debe saber sobre los riesgos de desarrollar cáncer de seno y lo que pueden hacer para ayudar a reducirlos.

Principales factores de detección:

Tal y como indican varios estudios y publicaciones de diversas organizaciones de salud, la autoexploración y las mamografías son factores clave para su detección precoz. Desde la Sociedad Americana Contra el Cáncer nos recomiendan algunos consejos para mujeres en riesgo promedio para el cáncer de seno:

Las mujeres de 40 a 44 años podrán decidir si desean de manera opcional comenzar sus exámenes anuales para la detección de cáncer de seno mediante mamogramas (radiografías de los senos, también referidos como mastografías o mamografías) en caso de que así lo deseen.

Las mujeres de 45 a 54 años de edad deben someterse a una mamografía cada año.

Las mujeres de 55 años y mayores pueden cambiar a una mamografía cada 2 años, o pueden optar por continuar con su examen de detección anualmente.

Los exámenes de detección deben continuar siempre y cuando la mujer se encuentre en buen estado de salud y se espera que viva al menos 10 años más.

Todas las mujeres deben entender qué esperar cuando se hace un mamografía para la detección del cáncer de seno (lo que puede y no puede hacer el estudio). También debe familiarizarse con la manera natural en que lucen y se sienten sus senos e informar inmediatamente a su médico cualquier cambio que note en sus senos.

Debido al historial familiar, tendencia genética u otros factores, aquellas mujeres con alto riesgo de cáncer de seno deberán hacerse exámenes de detección con imágenes por resonancia magnética (MRI) junto con los mamografías. Hable con un proveedor de atención médica sobre su riesgo de padecer cáncer de seno y el plan de pruebas de detección que sea más apropiado para usted

Cáncer de piel

Otro de los tipos de cáncer más frecuentes en la mujer es el cáncer de piel. Según la Sociedad Americana Contra el Cáncer, “en general, el melanoma es más común en los hombres, pero en las personas menores de 50 años, las tasas son más altas en las mujeres que en los hombres“. Asimismo, indican que el melanoma es uno de los tipos de cáncer más comunes en mujeres jóvenes.

¿Cómo podemos actuar en consecuencia?

Para reducir el riesgo de padecerlo, además de utilizar la protección solar a diario y evitar la exposición al sol en exceso, es esencial conocer la sencilla regla ABCDE para evaluar lunares sospechosos que nos indican desde MejorconSalud:

  • A de asimetría: un lunar benigno debe ser siempre simétrico.
  • B de borde: los bordes deben ser siempre regulares. Si ves imperfecciones, acude al dermatólogo.
  • C de color: cuidado si ves alguna mancha marrón, roja, azul o negra en los lunares.
  • D de diámetro: si el lunar mide más de 6 milímetros de ancho, acude al médico.
  • E de evolución: si ves que el lunar está cambiando, ve al médico.

Fuente: https://www.sebastianpodlipnik.com/

Cáncer de colon

El cáncer colorrectal es otro de los más frecuentes en la mujer. Según indican los expertos de la Asociación Española Contra el Cáncer, el cáncer de colon afectará a 1 de cada 20 hombres y a 1 de cada 30 mujeres antes de cumplir los 74 años. El cáncer de colon suele iniciarse con unos pólipos no cancerosos en el colon (pequeños crecimientos en el recubrimiento del colon o del recto). Si no son extirpados o detectados a tiempo, cursan de modo canceroso. De ahí la importancia de estar muy atentos a sus síntomas:

  • Dolor abdominal
  • Sangre en las heces
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Malestar general, con digestiones pesadas y un cansancio muy acusado
  • Padecer diarreas y estreñimiento en períodos muy frecuentes

¿Qué podemos hacer para detectarlo a tiempo?

Las pruebas de detección a menudo pueden encontrar el cáncer colorrectal en sus etapas iniciales, cuando es de menor tamaño, no se ha propagado y posiblemente sea más fácil de tratar. Ciertas pruebas de detección también pueden ayudar a prevenir el cáncer colorrectal al encontrar y extraer los pólipos antes de que se vuelvan cancerosos.

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda lo siguiente para personas en riesgo promedio para el cáncer colorrectal:

  • Hombres y mujeres deben comenzar a hacer las pruebas de detección rutinarias a partir de los 45 años.
  • Las personas con un buen estado de salud y que se espere que vivan por más de 10 años deberán continuar haciéndose las pruebas de detección rutinarias hasta cumplir los 75 años.
  • Para las personas de 76 a 85 años, la decisión de someterse a las pruebas de detección debe basarse en sus preferencias, expectativa de vida, estado general de salud y en los resultados de las pruebas de detección realizadas anteriormente.
  • Las personas mayores de 85 años ya no necesitan hacerse las pruebas de detección del cáncer colorrectal.
Pruebas basadas en heces fecales
  • Prueba inmunoquímica fecal altamente sensible (FIT) cada año*, o
  • Prueba de sangre oculta en heces fecales basada en guayacol (gFOBT) cada año*, o
  • Prueba multidirigida de ADN en heces fecales (MT-sDNA)* cada 3 años.
Exámenes visuales del colon y del recto
  • Colonoscopia cada 10 años, o
  • Colonografía CT (colonoscopia virtual)* cada 5 años, o
  • Sigmoidoscopia flexible* cada 5 años.

Si una persona decide someterse a una prueba que no sea la colonoscopia, y surge cualquier resultado anormal, se debe hacer una colonoscopia.

Puede que las personas con un riesgo elevado de cáncer colorrectal en función de sus antecedentes familiares y/o historial médico personal y otros factores requieran comenzar a hacer las pruebas de detección antes de los 45 años, hacer las pruebas con mayor frecuencia o someterse a otras pruebas en específico. Consulte con su proveedor de atención médica sobre su riesgo de cáncer colorrectal para saber cuándo debe comenzar las pruebas.

Se debe tener en cuenta las diferencias que hay entre las opciones de pruebas, pero lo más importante es hacer la prueba de detección, independientemente de la opción que escoja. Consulte con su proveedor de atención médica sobre las pruebas que pueden ser buenas opciones para usted, y con un representante de su seguro médico acerca de la cobertura

Cáncer ginecológico

Dentro del cáncer ginecológico encontramos el cáncer de ovario y el cáncer de cuello uterino. En este caso, la prevención y las revisiones periódicas son vitales. Para ello, no tienes más que programar con el ginecólogo esas citas anuales con las que descartar cualquier problema.

Algunas señales que invitan a prestar mayor atención y a buscar ayuda médica:

  • Perder peso de modo inexplicable.
  • Sangrado irregular. Sin duda es el primer signo de alarma. Sangrar fuera del período de la menstruación es algo que debemos poner de inmediato en conocimiento del médico. Cuidado también con esas menstruaciones muy abundantes o irregulares.
  • Dolor pélvico. Este síntoma puede ser una posible señal de cáncer de ovario, así que nunca pases por alto cualquier molestia en la pelvis o en el abdomen, el sufrir gases o el tener calambres.
  • Flujo vaginal diferente, con una tonalidad más oscura o con un olor muy intenso. Es signo de una posible infección.
  • Cansancio constante. No sabemos la causa, pero no hay día en que no empecemos la jornada con una acusada fatiga y lleguemos a la noche casi sin fuerzas.

Principales factores para la detección y prevención del cáncer de ovario:

  • La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que, al llegar a la menopausia, todas las mujeres deben ser informadas de los riesgos y los síntomas del cáncer endometrial. Las mujeres deberán informar a su proveedor de atención médica sobre cualquier secreción, manchado o sangrado vaginal que sea inusual, es decir, que empeore, que ocurra entre ciclos menstruales o que suceda después de la menopausia.
  • Recomienda también que a las mujeres que tengan o que sean propensas a padecer cáncer de colon hereditario sin poliposis (HNPCC o síndrome de Lynch) se les ofrezca cada año las pruebas mediante biopsia endometrial a partir de los 35 años.

Principales factores para la detección y prevención del cáncer de cuello uterino:

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda lo siguiente para las personas con cuello uterino que estén en riesgo promedio de llegar a desarrollar este tipo de cáncer:

  • Las pruebas para la detección del cáncer de cuello uterino deberán comenzarse a partir de los 25 años. Las personas menores de 25 años no deberán someterse a las pruebas.
  • Las personas entre los 25 y los 65 años deberán hacerse una prueba primaria del virus del papiloma humano o VPH cada 5 años. Una prueba primaria del VPH es una prueba del VPH que se puede hacer por sí sola para la detección del cáncer. Si no se dispone de una prueba primaria del VPH, aún se consideran como buenas alternativas ya sea optar por una prueba conjunta (prueba que combina la prueba del VPH y la prueba de Papanicolaou) cada 5 años, o bien, hacer solo una prueba de Papanicolaou cada 3 años.
  • Las personas mayores de 65 años que se hayan sometido a sus pruebas programadas de rutina para el cáncer de cuello uterino en los últimos 10 años con resultados normales no deberán hacer más estas pruebas. Una vez que se hayan suspendido las pruebas, no deberán ser retomadas. Aquellas personas con un historial de precáncer grave de cuello uterino deberán continuar realizándose las pruebas durante al menos 25 años después de dicho diagnóstico, incluso cuando la realización de estas pruebas continúe tras rebasar los 65 años.
  • Las personas cuyo cuello uterino haya sido extraído mediante cirugía deberán dejar de hacer estas pruebas, salvo que la cirugía haya sido por motivos relacionados con cáncer de cuello uterino o alguna afección grave de precáncer.
  • Toda persona que haya sido vacunada contra el VPH deberá continuar las recomendaciones sobre las pruebas de detección para su grupo de edad.

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es con mayor frecuencia causado por la exposición a sustancias químicas y a otras partículas en el aire. Aunque el hábito de fumar es la causa principal, no todas las personas con cáncer de pulmón son fumadoras. Puede que algunas de las personas lo sean y puede que otras nunca hayan fumado en lo absoluto.

¿Cómo podemos actuar?

No se pueden prevenir todos los cánceres de pulmón. Sin embargo, existen medidas que puede tomar que podrían reducir su riesgo. La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda la prueba de detección para ciertas personas en alto riesgo de padecer cáncer de pulmón. Si usted fuma o solía hacerlo, tiene entre 55 y 74 añosy su estado general de salud es relativamente bueno, usted podría beneficiarse de una tomografía computarizada de baja dosis realizada cada año, como prueba de detección del cáncer de pulmón. Hable con su proveedor de atención médica sobre su riesgo de cáncer de pulmón y de cómo abandonar el hábito si aún fuma, así como de los posibles beneficios, limitantes y daños potenciales que conlleva hacerse la prueba de detección del cáncer de pulmón.